martes, 14 de septiembre de 2010

Sin título




Desde este jueves he estado incomunicada, sin Internet, lejos del blog y de la gente que me rodea en este mundo nuevo que poco a poco se abre para mí como una flor.

Creí que cuando volviese del retiro me sentiría con ganas de escribir, pero la verdad es que tengo sentimientos muy contradictorios y de momento no podría plasmarlos. Quizá dentro de unas horas, quizá mañana, encuentre el valor para escribir sobre ellos o la entereza para descifrarlos, pero no os prometo nada.

Eso sí, si hay algo que tengo claro es que echaré de menos a una gran persona que a lo mejor ha desaparecido. No puedo contestarle por Facebook porque no tengo forma, y el blog parece haber sido eliminado, pero espero que si me lee entienda que aunque no estoy cerca ni soy la madre Teresa, me preocupo porque esté bien. Espero de corazón que lo esté, que no haya pasado nada y que esto sea sólo un descanso por los malos ratos pasados estos días. Que sepa que si quiere hablar sabe en donde estoy y que para mí será siempre un placer leerle, porque le considero un hombre maravilloso y lleno de virtudes que aunque él no pueda ver, están ahí. Que me ha ayudado mucho y aunque no esté aquí para animarme, recordaré sus palabras y me imaginaré que estará al otro lado tirando de la cuerda para que yo me sienta mejor.

José, si me lees y no vuelves, que sepas que te echaré de menos mucho. Siempre te recordaré con el cariño que mereces.

2 comentarios:

  1. Cuando tengas tiempo y ganas, lo contarás.

    ResponderEliminar
  2. Ay nena!! yo me siento igual respecto a Jose, lo extraño, ya lo sentia como un gran amigo y ahora siento que he perdido a alguien valioso. Ojala que algun dia vuelva, me hacen falta sus consejos y creo que a todas las que lo seguiamos y le admirabamos por ser un gran poeta pero sobretodo un ser humano excepcional.
    besitos

    ResponderEliminar